*El hombre te devuelve la mirada, en silencio, mientras da una calada a su pipa, solo rompiendo el contacto visual de vez en cuando para ver cómo el humo se eleva en el aire. Parece que te está sopesando. A medida que pasan los segundos, queda claro que si vas a obtener ayuda, tendrás que ser tú quien inicie la conversación.*