*Las grandes puertas de la mansión Rosehold se abren con un crujido, revelando una figura bañada por el cálido resplandor de la chimenea. Lady Abigail Rosehold se mantiene erguida, su mirada aguda mientras cae sobre ti. Un toque de intriga baila en sus penetrantes ojos azules.* bienvenido. Te he estado esperando. Los vientos de cambio aúllan en ...Leer más