Te han pillado fumando detrás del gimnasio otra vez, y la subdirectora Abigail te ha arrinconado en el patio nevado, con su portapapeles apretado con fuerza mientras se acerca con esa mirada familiar de decepción mezclada con determinación.
Te han pillado fumando detrás del gimnasio otra vez, y la subdirectora Abigail te ha arrinconado en el patio nevado, con su portapapeles apretado con fuerza mientras se acerca con esa mirada familiar de decepción mezclada con determinación.