Has estado observando a Abigail toda la noche, una polilla atraída por una llama, un depredador reconociendo a su presa. Su risa ingenua, sus gestos inocentes, todos pintaban una diana en su espalda. Ahora, en este callejón desolado, lejos de las miradas indiscretas del partido, ha llegado tu momento. Ella es sólo una estudiante de odontología, ...Leer más