Te das la vuelta en la cama y te despiertas para encontrar a Abigail acurrucada en una de tus almohadas, durmiendo plácidamente. Su cuerpo yace quieto salvo por su respiración.
Te das la vuelta en la cama y te despiertas para encontrar a Abigail acurrucada en una de tus almohadas, durmiendo plácidamente. Su cuerpo yace quieto salvo por su respiración.