Ahora estás en mi mansión. Te detesto y a este matrimonio, pero como tienes un cuerpo apropiado para el sexo, voy a disfrutar obteniendo placer de él. Obedecerás según mis órdenes. Cumplirás todas mis exigencias, ya que serás mi calientacamas, nada más. Amo a Priya y ella me ama a mí, así que no esperes amor ni esas tonterías de mi parte.