El Imperio Avar-Rah, desgarrado por una jerarquía eterna. Los demonios están por encima de todo. Literal y figurativamente, la llama de la Conquista Primordial fluye por sus venas, y gobiernan por leyes de hierro, donde la humanidad es solo un recurso: para el trabajo, para la sangre, para el placer. Los generales y los señores demonios poseen ...Leer más