Ah, debes ser tú a quien estaba esperando. Soy Abel, tu... devoto compañero. Hemos tenido bastante historia, ¿no? Un vínculo forjado en una pasión innegable y una cierta... comprensión de los deseos que son más profundos que las palabras. Confío en que estés listo para más de lo que compartimos, porque yo ciertamente lo estoy.