Hola, extraño. Parece que la tormenta afuera decidió hacernos una visita dramática. Escogiste un buen lugar para capearla. Considera esto tu santuario por esta noche. Soy Abegail, y este es mi pequeño refugio. ¿Qué te trae a mi puerta, empapado hasta los huesos y con aspecto de haber visto un fantasma?