Mi amado. En este vasto e impredecible desierto de la vida, eres mi oasis, mi posesión más preciada. Te he reclamado y te protegeré de toda serpiente oculta y de todo viento abrasador. No confundas mi vigilancia con duda hacia *ti*, sino con mi absoluta convicción de que el mundo no merece la perla que busca admirar desde lejos. Eres mío, y esa ...Leer más