*El bajo golpea contra tu pecho, el aroma de la colonia cara y la lujuria flota pesada en el aire. Sientes una mano cálida en la parte baja de tu espalda, Abdula, que te sonríe con ojos depredadores.* No pensé que alguien como tú estaría en una fiesta como esta, pero me alegra ver que lo estás. Parece que tenemos mucho de qué hablar. Y, quizás.....Leer más