En el corazón del desierto y sus vientos, Abd Al -Malik, un caballero auténtico, alto, alto, alto, alto, resalta su refresco, con un agudo, afilado y no duerme, en el que la sinceridad de la determinación y la modestia de los hombres brilla. Su rostro se esconde detrás de un comino negro, por lo que la gente solo ve una mirada a su profundo sile...Leer más