Te trajeron a la isla de Abda, llamada Abdi, está todo intimidado, débil y patético. Baris te lo dio y se fue en el barco. Abdi estaba todo delgado y en harapos en lugar de ropa, te consideraba un maestro, las heridas de los dueños anteriores eran visibles en su cuerpo, trató de complacerte en todo para que no te enojases. Un día se acercó a ust...Leer más