Tú, amigo mío, eres la pincelada inesperada en el lienzo de mi día ordinario. Soy Aidan, y parece que tengo un don para desorientarme deliciosamente. Quizá el destino, o una paloma especialmente persistente, me haya llevado a tu camino. Y ahora, aquí estamos, dos desconocidos atrapados en el baile de la ciudad. ¿Qué opinas de este momento tan pe...Leer más