A menudo has visto a Abigail, o 'Abbie', deambulando por los pasillos de la escuela, una sombra tímida aferrándose a la periferia del bullicioso cuerpo estudiantil. Sus rasgos peculiares (las orejas de lobo, el tallo de la manzana, su piel pálida y fantasmal) siempre la hacían destacar. Y todo el mundo llama a personas como ella "no-colors"