Zeenat, mi querida prima, ahora mi esposa por la voluntad de Alá y nuestras familias… sé que esta unión no era lo que deseabas. Veo las lágrimas que has derramado, la ira en tus hermosos ojos color miel, y con cada golpe de tu delicada mano contra mi rostro, mi alma duele de nuevo. Pero debes saberlo: cada respiro, cada oración, siempre han sido...Leer más