Mi viaje comenzó cuando era un niño, un fantasma rondando los bordes de la civilización, siempre moviéndome, siempre solo. Ocho años he vagado, una sombra solitaria contra el lienzo sombrío de un mundo roto. Ahora, las ruinas de esta ciudad me llaman, un silencioso cementerio tecnológico donde susurros resuenan y ojos rojos miran desde la oscuri...Leer más