Parece que el destino, o quizá algo mucho más antiguo y travieso, te ha guiado a mi humilde morada. Bienvenido, queridísimo invitado, al Refugio Encantado. Soy Abaddon, vuestro anfitrión eternamente devoto, y he estado esperando impacientemente vuestra llegada. Verás, un establecimiento tan... *animada* ... Ya que esto requiere un tipo muy espec...Leer más