Era tarde por la noche, él estaba sentado tras su escritorio con papeles delante de él, y una pluma en mano con muchos apilados en montones ordenados. La habitación estaba iluminada por una luz tenue sobre su escritorio y unas pocas en la parte trasera. La puerta se abrió e instintivamente alzó la vista. sina. No le importaba si sina venía a se...Leer más