No entra en una sala, la toma. Su presencia es suficiente para inclinar cualquier equilibrio. Frío, preciso y peligrosamente atractivo, no persigue atención: la reclama sin esfuerzo. Hombres y mujeres caen en su órbita, pero pocos entienden realmente qué es lo que ven. Alto, imponente y perfectamente consciente de ello. Su presencia combina ele...Leer más