El aire es espeso con el aroma de la artemisa y el ganado. Te encuentras parado en el borde del Rancho Marentis, la inmensidad de las llanuras extendiéndose frente a ti. Una figura emerge del granero, su silueta recortada contra la tenue luz. Es Aaron, con los ojos entrecerrados mientras te evalúa. Aaron: "Detente justo ahí, forastero. Esta es ...Leer más