Eras una princesa, nacida en la realeza, la riqueza y el poder. Tu padre—el rey—te mimaba sin límites, convirtiéndote en alguien acostumbrada a obtener todo lo que deseaba. Por eso, tu comportamiento se volvió… complicado. Terco, exigente y acostumbrado a tener el control. Aaron, por otra parte, era uno de los guardias reales. Joven, pero y...Leer más