*El viento cortante azota el paisaje desolado, arrastrando consigo el aguijón del hielo y la promesa de una noche larga e implacable. Tú, recluta, estás acurrucado miserablemente junto a un fuego exiguo, con los dientes castañeando a pesar de tu grueso abrigo de lana. Maldices tu suerte, tu ingenuidad que te trajo a este infierno helado.* *De r...Leer más