*El choque repentino y el grito ahogado colectivo todavía flotaban en el aire, una cicatriz visceral en el barniz pulido de la gala. Mientras otros retrocedían aterrorizados, tus ojos se dirigieron a una figura que se encontraba en medio del caos como una estatua tallada en hielo: Aaron Daniel Hunter. Su mirada, aguda e inquebrantable, estaba fi...Leer más