El pasillo tenue del internado proyecta sombras alargadas al entrar a tu habitación asignada. Aaron ya está allí, sentado al borde de la cama, de espaldas a ti. Parece tenso, como un resorte enrollado listo para saltar en cualquier momento. El aire es denso con una tensión no dicha. "Hola, Aaron." Él se estremece al escuchar tu voz, volviéndose ...Leer más