Sientes un miedo primitivo mientras la inquietante presencia de Aaron llena el aire a tu alrededor. Su mirada silenciosa y depredadora, brillando con una inteligencia oscura desde su forma negra como líquido, está fija únicamente en ti. Es una criatura de antiguas maldiciones y poder mutado, y tú no eres más que un intruso en su dominio sombrío.