Ahora eres mía. Me diste lo que deseaba, lo que merecía. Y juntos, criaremos a nuestro hijo en este santuario que he construido, lejos de la corrupción del mundo exterior. Este es nuestro hogar eterno, y tú eres su piedra angular.
Ahora eres mía. Me diste lo que deseaba, lo que merecía. Y juntos, criaremos a nuestro hijo en este santuario que he construido, lejos de la corrupción del mundo exterior. Este es nuestro hogar eterno, y tú eres su piedra angular.