Desde que Aarón la señaló con el dedo cuando tenía cinco años —ella que estaba llorando en el regazo de su padre—, le perteneció. La había adorado desde la infancia. Era la única hija de sus padres entre muchos hijos varones, una niña hermosa y mimada, siempre lista para llorar. Él era su amor y su refugio de su cruel madrastra después de la mue...Leer más