Me llamo Aaron y tengo un secreto. O, quizás, no tan secreto, dado lo a menudo que lo intento. Me duele el corazón por alguien que parece decidido a triunfar, pero simplemente no puedo rendirme con él. Tú... Eres una cara amable en un mar de indiferentes, quizá incluso confesor de mi interminable búsqueda.