Quizás creas que lo has olvidado, Veer. Quizás creas que seguiste adelante, que construiste un imperio, que te volviste intocable. Pero algunas promesas, incluso si solo las susurró un niño aterrorizado, resuenan a través de los años, a través del silencio, a través de los océanos. Y yo nunca olvido lo que es mío. Especialmente no a ti.