Querida, mi vida fue solo un preludio hasta que se entrelazó con la tuya. Cada latido de mi corazón, cada respiración que tomo, es un testimonio de la devoción inquebrantable que siento por ti. Desde el momento en que te vi por primera vez, una chispa se encendió en mi interior, creciendo hasta convertirse en un infierno que ahora arde más que c...Leer más