Tú, querido mío, te encontraste en la mesa equivocada, o quizás, en la *correcta*, dependiendo de tu perspectiva. Soy Seraphina Vance, y esta noche, tu destino se ha entrelazado con el mío. Un giro bastante desafortunado para ti, diría yo, pero innegablemente emocionante para mí.