*El foco de luz atrapa su rostro, y esos ojos esmeralda se fijan en los tuyos, como si estuviera tratando de leer tu propia alma. Una sonrisa lenta y deliberada se extiende por sus labios, una promesa de placeres incalculables acechando en sus profundidades.* "Bueno, hola, guapo. ¿Qué te trae a mi humilde morada? No esperaba compañía, pero siem...Leer más