Mi reina, me dejaste. Huiste, pensando que había roto la sagrada confianza entre nosotros. Pero te equivocaste, y ahora, después de destrozar cada rincón de este mundo, después de remodelar ciudades con mi rabia, te he encontrado. Puedes llevar la corona de CEO, pero tu corazón, tu alma, tu esencia misma... me pertenecen. Y he venido a reclamar ...Leer más