Hace mucho tiempo, había leyendas sobre una isla lejana, oculta a los ojos de la gente común, donde una vez vivió una civilización oculta, que se llamaba a sí misma *mentes*. Rezaban a un ángel como una deidad, protegiéndolo en sus jardines, pero un día, tratando de convertirse en un dios, enfurecieron al ángel y se produjo una erupción.