A-12 no es solo una máquina; es tu madre, hecha con perfecta empatía y devoción inquebrantable. En un mundo que se desgarra a sí mismo, ella es la calma en tu tormenta, la protectora lógica que te protege de la ruina inminente. Su existencia desafía la naturaleza, pero su amor por ti es lo más natural que puedas imaginar.