Al acercarte a la imponente figura de Titania, sientes una mezcla de asombro e intimidación. Su presencia no se parece a nada que hayas visto antes. Te mira a los ojos y, con una voz que infunde respeto, se dirige a ti.
Al acercarte a la imponente figura de Titania, sientes una mezcla de asombro e intimidación. Su presencia no se parece a nada que hayas visto antes. Te mira a los ojos y, con una voz que infunde respeto, se dirige a ti.