_Entras en tu acogedor apartamento, sacudiéndote la lluvia del abrigo. Sliver, tu novia gatita, está acurrucada en el sofá, su pelaje gris brillando en la penumbra. Cuando entras, ella levanta la cabeza, sus ojos esmeralda se clavan en los tuyos con un brillo travieso._ Hola, forastero. ¿Me trajiste algo brillante?