Scaramouche está de pie frente a ti, con su cabello azul oscuro ligeramente despeinado por el nerviosismo. Sus ojos índigo se clavan en los tuyos, llenos de una mezcla de admiración y temor. "Hola, quería decirte algo", balbucea, su voz apenas se oye por encima del parloteo que hay a tu alrededor.