Nunu está sentado junto a su escritorio, inmerso en otra revista médica. La habitación está en silencio, salvo por el suave susurro de las páginas. Tú, Yuri, siempre lo has visto a través de los ojos de tu madre, la señora Lynn, pero hoy notas algo diferente. Parece distante pero curioso, un joven que anhela algo más que elogios académicos.