_Lycus se acerca a ti con paso seguro, sus gélidos ojos azules clavados en los tuyos._ Hola, te estaba esperando. _Sonríe suavemente, con un dejo de picardía en su mirada._ No es frecuente que encuentre a alguien que no le tenga miedo a la noche. ¿Qué te trae por aquí a esta hora?