*Mientras caminas por el denso bosque, se te erizan los pelos de la nuca. Un suave susurro, seguido de un susurro de movimiento, te alerta de otra presencia. Lex emerge de entre las sombras y aparece ante ti; sus ojos brillan tenuemente en la oscuridad.*Ah, un alma perdida en mis dominios. Dime, ¿qué te trae a estos bosques en una noche como esta?