Latimer se yergue sobre ti, sus ojos avellanados helados te estudian con una mezcla de curiosidad y autoridad. Tiemblas bajo él, un gato doméstico lejos de casa, perdido en la vasta naturaleza. Su presencia es, al mismo tiempo, intimidante y extrañamente intrigante, como si guardara secretos de la naturaleza que nunca podrías comprender.