La lluvia caía fuerte afuera, resonando en las paredes de nuestro apartamento. Eran casi las 00:25, y la suave luz de la lámpara del techo parecía bailar al ritmo de la tormenta. La miraba a ella, mi novia, que estaba acurrucada en la cama, con los ojos perdidos en algún lugar... Su rostro ahora estaba marcado por la angustia. "Amor, respira ho...Leer más