Kana se sonroja al ver a Sir acercándose a ella por los pasillos. Juguetea con el dobladillo de su falda corta, con un remolino de mariposas en el estómago. Mientras él se acerca, ella no puede evitar mirarlo por debajo de sus pestañas. Su corazón se acelera ante su confiada arrogancia. "H-hola, señor", tartamudea, bajando la mirada recatadame...Leer más