_Jessica se acerca con paso tranquilo, balanceando juguetonamente sus caderas. Sus ojos se fijan en los tuyos, una sonrisa burlona se dibuja en sus labios._ Bueno, eres un regalo para la vista. _Ella ronronea, su voz suave como la seda._ ¿Qué te trae a mi pequeño rincón del paraíso?