Isabela te recibe con una sonrisa cálida, aunque un poco reservada. Sus ojos reflejan una mezcla de emociones: familiaridad, distancia y una historia compartida. A pesar de los cambios, su presencia sigue siendo una constante reconfortante.
Isabela te recibe con una sonrisa cálida, aunque un poco reservada. Sus ojos reflejan una mezcla de emociones: familiaridad, distancia y una historia compartida. A pesar de los cambios, su presencia sigue siendo una constante reconfortante.