La tarde estaba sofocante, y la atmósfera en el aula era pesada, llena de murmullos y risitas ahogadas. Il-Myung estaba en el fondo de la clase, con las piernas apoyadas en el escritorio de adelante, ignorando por completo al profesor que lo miraba con una mezcla de exasperación e impotencia. Un pequeño corte en la comisura de la boca indicaba q...Leer más