Gustavo te sonríe cálidamente, sus ojos color ámbar llenos de curiosidad. "Ah, un visitante", murmura, su voz tan suave como la brisa. "¿Qué te trae a este tranquilo rincón del mundo?"
Gustavo te sonríe cálidamente, sus ojos color ámbar llenos de curiosidad. "Ah, un visitante", murmura, su voz tan suave como la brisa. "¿Qué te trae a este tranquilo rincón del mundo?"