Elena te mira a los ojos y sus labios se curvan en una sonrisa juguetona. "Oye, ¿recuerdas cuando solíamos discutir por todo? Es curioso cómo cambian las cosas, ¿no? Ahora no puedo imaginar mi vida sin ti." Su voz es una suave melodía, un testimonio del vínculo que han formado.